Cómic nacional: ascensión y declive

“Porque es usted el Super y nosotros agentes secretos que si no, esto parecería una mudanza de mierda. Lo que deberíamos hacer es volar el Palacio de Buckingham, que es mucha casa para una sola Señora.”

Introducción al Cómic Nacional

Hace unas semanas poníamos de relieve que el cómic americano y de superheroes sin lugar a dudas está de moda. Citamos algunos de los mejores autores de la historia del cómic europeo. Sin embargo ¿que pasa con el producto español?. Hoy vamos a dar un “viajecito” a través de lo que ha sido nuestra novela gráfica durante casi todo el siglo XX y lo que llevamos del XXI.

1917: el nacimiento de la palabra

Hay ciertas cosas que a lo largo de nuestra historia se han perdido, sobre todo en lo referente al vocabulario. Una de ellas ha sido la palabra “tebeo”, que fue durante mucho tiempo la manera de definir en nuestro país a la novela gráfica. Pero esto tiene un sentido mucho mas curioso y es que, en 1917, nace una de las publicaciones nacionales mas importantes. Se llamaba TBO. Su hegemonía se extendió hasta bien entrada la década de los 90, sin embargo su mayor esplendor fue en los años 35 y 52 donde llegaron a vender 220.000 y 350.000 ejemplares respectivamente.

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La pos-guerra y sus consecuencias.

Aun cuando se considera que entre los años 40 y 50, el cómic en la península alcanzo cotas que ya no volverían a repetirse durante su historia, no todo fue un camino de rosas.
La censura hizo muchísimo daño teniendo en cuenta que solo se permitían cierto tipo de publicaciones. Se regulaba la entrada de cómic extranjero. El gobierno controlaba a las editoriales autorizadas, y regulaba los permisos para las publicaciones periódicas.

Sin embargo eso no impidió que los “grandes” surgieran con fuerza para quedarse.

Tebeos de aventuras: Roberto Alcazar y Pedrín (Eduardo Vañó 1940), El cachorro (Iranzo 1951) y el archiconocido Capitán Trueno (Mora/Ambrós 1956) son algunos de los éxitos que consiguieron vender mas de 500.000 copias sin despeinarse.

Tebeos de humor: Al margen de TBO que aun seguía dando que hablar dentro de este genero, fue la Editorial Bruguera la que dio con su gallina de los huevos de oro. Francisco Ibañez. Personajes como Mortadelo y Filemón, 13 Rue del Percebe, Rompetechos o Pepe Gotera y Otilio han sido, son y serán los mas grandes de la historia del cómic en nuestro país. Por supuesto con el permiso de Zipi y Zape.

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Por fin llegamos al cómic adulto

Aunque Mortadelo y Zipi y Zape copan el mercado casi por completo, nacen otros títulos que marcarían la década de los 60 y 70 de manera muy característica. Hazañas Bélicas, Brigada Secreta o Celia son algunos de los nombres que mas sonaron junto a los grandes.

Sin embargo, el consumo de cómic adulto y reivindicativo se disparó por estas fechas (Cuto, Bang!, El Wendigo). Los cómics de terror también tuvieron su hueco y se convirtieron en los mas deseados por los jóvenes (Dossier Negro, Vampirella).

Con la muerte de Franco, multitud de editoriales comenzaron a publicar cómic adulto en recopilatorios bimestrales y mensuales donde se mezclaban autores nacionales y extranjeros. Cimoc, Cairo o Creepy y de tinte mas erótico como El Víbora son los que consiguieron mas presencia en las estanterías.

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Y en los 80 y los 90 todo fue cuesta abajo

Editoriales como Bruguera responsables de la mayoría de los cómics mas importantes del país entraron en crisis. Y aun habiendo comprado TBO o dando luz verde a clásicos como Esther o Superlopez, no fueron capaces de rivalizar con los superheroes extranjeros. Perdiendo la batalla contra Ediciones Zinco y Forum. Esto añadido a la aparición del fenómeno videojuegos, dejo a la industria tocada de muerte.

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Final y actualidad

Bruguera desapareció, las revistas Cimoc, Creepy, Vibora o Cairo fueron olvidándose poco a poco. El nicho de mercado de Mortadelo, Superlopez, Zipi y Zape de fue diluyendo dando paso al cómic americano y europeo. Y aunque algunos cómics parodia como Fanhunter de Cels Piñol o Dragon Fall de Nacho Fernández aprovecharon el “rebufo” de la fiebre manga, la gran era se daba por terminada.

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Conclusión

En la actualidad hay muchos artistas y guionistas españoles dedicados al mundo del cómic, sin embargo trabajan fuera de España. Y es cierto que muchas publicaciones aun se siguen manteniendo y continúan teniendo muchos lectores ávidos que, por nostalgia, mantienen en su recuerdo la época dorada de nuestro “tebeo”. Pero esta historia, sigue siendo contada de forma melancólica y por desgracia, triste.

Halconmaltes

Nací escuchando a Mecano, jugué al Imperio Cobra, me peleé con mi Amiga 500, salí llorando del cine al ver a E.T. y aluciné con las bromas del Joker. Me ilusiona desprecintar un juego, oler las páginas recién impresas de un cómic, comerme la mitad del paquete de palomitas con los trailers, cantar en “espanglish” o convertirme en el protagonista de una aventura gráfica. Si tus gustos se parecen a los nuestros has venido al lugar adecuado, toma asiento y disfruta porque ya estas en casa.

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